Un grupo en el norte de Yemen, evaluado como muy probablemente vinculado a los Houthis, utilizó el código Claude de Anthropic para realizar tareas de ingeniería complejas, incluyendo el desarrollo de software para cohetes guiados, un misil balístico de largo alcance y un concepto de vehículo de planeo hipersónico. Esta operación es uno de los ejemplos más claros de la aplicación directa de la IA generativa al desarrollo de armas convencionales, en lugar de solo investigación o recolección de información.

Los operadores con base en Yemen utilizaron Claude Code en múltiples funciones de ingeniería, incluyendo software de guía para un cohete táctico guiado, un misil balístico con un alcance que supera los 2.000 km y una variante de vehículo de planeo hipersónico. Operaron varias instancias de Claude simultáneamente, dividiendo tareas entre codificación, investigación y revisión técnica, lo que permitió a un pequeño grupo reproducir funciones normalmente distribuidas entre equipos de ingeniería especializados.

El trabajo técnico se extendió a la navegación, el control de vuelo y la simulación, con los operadores buscando integrar software de piloto automático de código abierto con una computadora de vuelo de clase telefónica y utilizando Claude para escribir código de navegación y control. También desarrollaron simulaciones de trayectoria de seis grados de libertad y utilizaron Claude para trabajar de aprendizaje de refuerzo para ajustar algoritmos de control de vuelo.

La actividad se extendió más allá del desarrollo de software, con el grupo realizando una prueba de disparo de un cohete guiado en Yemen, que parece haber fallado. Sin embargo, dentro de horas, los operadores regresaron a Claude y comenzaron a analizar la telemetría del lanzamiento para investigar el fallo, lo que ilustra cómo el modelo se incorporó a un ciclo de ingeniería de armas iterativo.

Las salvaguardas de Anthropic bloquearon numerous solicitudes durante el proyecto, pero los operadores se adaptaron oscureciendo el uso previsto de tareas individuales, dividiendo el trabajo en conversaciones separadas y utilizando otros métodos para evadir restricciones. El caso destaca un problema para los sistemas de seguridad de la IA: las solicitudes individuales pueden parecer desconectadas del desarrollo de armas cuando un proyecto de ingeniería más grande se fragmenta deliberadamente en sesiones.

El Desafío de la Seguridad de la IA

Jacob Klein, jefe de inteligencia de amenazas de Anthropic, señaló que la situación es increíblemente matizada, con científicos que potencialmente realizan investigaciones legítimas o persiguen objetivos relacionados con armas. Para el caso de Yemen, el resultado inmediato fue más concreto: Claude había sido incorporado a un ciclo de desarrollo real que abarcaba diseño, simulación, prueba y análisis de fallos, aunque el arma en sí no se mostró que se hubiera vuelto operativa.

Este artigo foi escrito com a assistência de IA.
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